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Colección Voces que dejan Huellas
Dulce Maria Loynaz

Poesía

voz de la Autora
Editado por
la Casa de las Américas
Palabra de esta América, 53
1985

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VIDEO

Al Almendares





Video de 1997
la poeta fue filmada leyendo su poema a la edad de 95 años,
dos meses antes de su muerte


      Eternidad    x
      Miel imprevista    x
      La oración de la rosa    x
      Soneto    x
      La balada del amor tardío    x
      Viajero    x
      Premonición    x
      Vino negro    x
      Cárcel de aire    x
      El miedo    x
      Hierro    x
      Amor es    x
      Tiempo    x
      Divagación    x
      Deseo    x
      San Miguel Arcángel    x
      Cheche    x
      Al Almendares    x
      Juegos de agua    x
      El remanso    x
      Arpa    x
      Agua escondida    x
      Poema VII "Muchas cosas me dieron..."    x
      Poema XXI "El guijarro es el guijarro..."    x
      Poema XXXVI "He de amoldarme a ti..."    x
      Poema CI "La criatura de isla..."    x
      Poema CXVII "Poesía y amor piden paciencia..."    x
      Poema CXXIV "Isla mía..."    x
      Poema IX "Dichoso tú..."    x
      Poema LXIII "Y esa luz..."    x
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Dulce Maria Loynaz

Bestiarium

voz de Rafael Ibarra Toledo
Editado por
Cuba Literaria
CITMATEL
2002

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Corrían los primeros años veinte, cuando una estudiante de bachillerato, que apenas ya recuerdo, se presentó a examen de una asignatura que por ser de su especial predilección pensó que podía estudiar sin maestros, era la denominada entonces Historia Natural. No había sido advertida que debía presentar con su persona tres cuadernillos donde hubiera descrito previamente 20 ejemplares del reino animal, 20 del vegetal y 20 del mineral, por consiguiente omitió ese requisito. Y aunque el examen oral fue correcto pues contestó sin equivocarse el cuestionario formulado, aquella omisión fue causa de que la suspendieran del curso, suspenso que por cierto habría de ser el único de su carrera. Muy amargada por este fracaso, decidió vengarse, y cuando por segunda vez compareció ante el tribunal examinador pudo poner en manos del encargado de recogerlos, los cuadernillos exigidos. Ahí estaba precisamente su venganza. Conocedor otro catedrático amigo de la familia de lo que aparecía en ellos, se apresuró muy alarmado a rescatarlos, pues su lectura por los adustos señores del tribunal, le hubiera valido a la atrevida joven, no solo un suspenso, sino una medida punitiva cuyo alcance no era fácil preveer. En definitiva no se trataba más que de una ingeniosa broma, en nada ofensiva para nadie, pero en aquella época, los profesores de una institución estatal eran personajes solemnes, muy cautelosos de su ministerio, y es probable que no hubieran perdonado tal falta de respeto a su autoridad.
      Créditos    x
      Indíce    x
      Presentación    x
      Introducción    x
      Araña común    x
      Ciempiés    x
      Cocuyo    x
      Abeja    x
      Mosca común    x
      Mosquito    x
      Gusano de seda    x
      Mariposa    x
      Caballito de mar    x
      Texto perdido    x
      Rana común    x
      Serpiente    x
      Ruiseñor    x
      Rinoceronte    x
      Camello    x
      Elefante    x
      Conejillo de indias    x
      Oso pardo    x
      León    x
      Murciélago común    x

x   textos de sus poemas
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